Sin prisa pero sin pausa

Sin prisa pero sin pausa, como Asesor Financiero Independiente, creo que ha llegado el momento de tomar posiciones en las Bolsas Europeas.

En que me baso para hacer tal afirmación? Intentaré explicarlo.

Europa se ha visto penalizada por 2 razones esencialmente. Las dudas sobre el futuro de Grecia dentro de Europa y resolver el problema de la banca española que fue la única que entre los años 2009 y 2010 no acudió por ellas. En este momento, ambas cuestiones están resueltas o en vías de solución.

La primera de las cuestiones se ha resuelto hace unas semanas cuando los griegos han apoyado la permanencia en el Euro. Contra lo que parezca a primera vista, esta decisión ha servido para reforzar la moneda única. No me refiero a su valor de cotización a corto o medio plazo si no exclusivamente a su mera existencia. el mensaje de “Más Europa” se refuerza y se instala a todos los niveles.

Por otro lado, la recapitalización del sector bancario español ha sido una gran noticia. La realidad se descontaba desde hace meses pero no acababa de afrontarse el problema realmente con una serie de reformas financieras que no llegaban al fondo de la cuestión. Cuales son las necesidades reales del sector financiero? El importe final, puede ser lo de menos, siempre que no rebase los 250.000 MM de Euros. Lo importante es cómo se estructura esa ayuda y el cómo se entrega y no tanto el importe y en eso están intentando avanzar en estos últimos días. Si la ayuda llega directamente a las entidades financieras, el efecto positivo será inmediato, aunque los datos de las auditorias externas de nuestras entidades financieras no los conoceremos en profundidad hasta Septiembre. Ya se han dado cifras globales que sitúan la necesidad de capital del sistema, en torno a los 65.000 MM de Euros.

En el libro de ruta marcado, Europa avanza hacia la unidad fiscal y bancaria y en breve, lo veremos con la subida del IVA. Respecto a la bancaria, en este mismo año, tendremos avances palpables. En el día de hoy, Schauble, ministro alemán de Finanzas, filtraba un informe interno para comenzar a convencer al pueblo alemán que cualquier rescate necesario es un mal menor para los posibles efectos de una ruptura de la zona Euro. Y el viernes se filtraba la necesidad de un fondo europeo de unos 130.000 MM de euros, para los países del sur de Europa para combinar la austeridad requerida con el crecimiento básico para salir de este momento histórico.

Por todo esto, y ahora refiriéndome exclusivamente a los precios de los mercados bursátiles. En España, nuestro IBEX35 parece tener el camino libre hasta el nivel 8.000 después del giro que ha efectuado en las 2 últimas semanas; al igual que todos sus homólogos europeos.

IBEX35 en gráfico semanal

Los mercados han penalizado la falta de decisiones políticas durante muchos meses pero cuando éstas medidas se concretan, se volverán a valorar los activos exclusivamente por sus flujos de beneficios presentes y futuros. El nivel de miedo y pesimismo ha llegado a un nivel que por sí mismo supone la construcción de un nivel desde el que es posible rebotar.

En definitiva, cuando llegan  las soluciones políticas como hace tiempo reclamábamos, sus efectos son detectados siempre, de inmediato, por los mercados financieros para trasladarse unos meses después a la economía real. Ha llegado el momento de actuar, sin prisa pero sin pausa.

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El momento de la verdad

Todo lo sucedido en los últimos días expone a Europa definitivamente al momento de la verdad. Soy de los que defiende que esta crisis que vivimos, aunque tiene tintes económicos, es política. Y una decisión política nos sacará de ella. En los últimos días se han concentrado una serie de sucesos que van a marcar el futuro de Europa a medio plazo.

Por un lado, el resultado de las elecciones en Francia donde el Sr. Hollande ha conseguido aglutinar el voto de los franceses prometiendo políticas de crecimiento en contra de las medidas de austeridad que exige su vecino Alemania y especialmente su presidente, la Sra. Merkel. El respaldo a esas ideas ha sido claro y ahora tocará negociar con el resto de Europa como implementarlas.

Por otro lado, y para todos los expertos, quizá el más problemático es el resultado de las elecciones en Grecia. Personalmente defiendo que Grecia antes o después va a abandonar la zona Euro porque no le va a quedar otro remedio. Los sacrificios que la han impuesto son demasiado exigentes y han quitado toda la esperanza a los ciudadanos griegos para vislumbrar un porvenir en las condiciones actuales. En mi opinión es sólo una cuestión de tiempo, de poco tiempo.

Por último esta el factor local de España y su sistema financiero. En los últimos días, todos los ojos se han fijado en la más débil del sistema, Bankia, pero no por ello es la única entidad que tiene problemas. Desde la entrada del nuevo gobierno de nuestro país, la reforma más importante de las que habia que realizar siempre me pareció la reforma financiera porque hoy en día el flujo económico marca el latido de nuestra economía. Sin crédito no hay expansión, no hay inversión y no hay posibilidades de crear puestos de trabajo.

Para que todo esto se haga realidad necesitamos que de una vez por todas las entidades financieras de nuestro país sean transparentes y pongan encima de la mesa todos los activos inmobiliarios que tienen en su balance. Desde que conocimos la reforma financiera, mi sensación que se había quedado corta y que de alguna manera se debería reaccionar. En un primer round de la reforma, no se atrevieron a endurecer las condiciones porque tenía certeza de la debilidad de Bankia. Por intentar salvar la entidad y a su Presidente, el sr. Rato se intentó una vía intermedia a la que nos consta proponía inicialmente el sr. De Guindos. De Guindos conoce perfectamente los posibles resultados de una vía lenta en el ajuste de nuestro sector financiero, como decidió en su día adoptar Japón y le ha costado casi 25 años ver la luz de nuevo.

La llamada vía rápida es la que han adoptado países como EE.UU.  o Irlanda. Los activos inmobiliarios valorados inmediatamente a precio de mercado y las pérdidas expuestas encima de la mesa. Con eso, viviremos posiblemente un pequeño terremoto financiero a corto plazo pero es un paso necesario para empezar a construir de verdad y con seguridad el futuro de los españoles. Hoy ya se ha nacionalizado la matriz de Bankia y se rumorea que entre las medidas del próximo viernes se va a exigir a las entidades que vendan o valoren sus activos inmobiliarios a precios de mercado. Ojalá  que por fin se tomen las decisiones que necesitamos y que los mercados financieros nos vienen exigiendo desde el año 2009.

Si los manidos mercados financieros tienen toda la información deciden rápido que camino elegir. El problema es pedirles que te crean sin mostrarles la realidad de las cuentas que choca con la principal característica de los grandes capitales que es su miedo a la incertidumbre.

En fin, creo que en estos días nos jugamos el futuro de Europa en varios frentes y ha llegado el momento de la verdad … Veremos enseguida como se desarrollan los próximos acontecimientos.

Grecia, la imagen de Europa

Lo que estás sucediendo en Grecia muestra en esencia lo que es Europa en estos días. Inoperancia y parálisis de toda la UE para tomar una solución urgente, rápida y necesaria que cada día que pasa presenta efectos más complicados de controlar. Políticos que solo predican el salvémonos hoy y ya veremos mañana.

La solución que parece se va a tomar en su caso es el resumen de las políticas que se han tomado durante toda la crisis a nivel mundial. Te seguimos inyectando dinero para que no nos explotes aún cuando todo el mundo ve que no hay solución y que las propias soluciones propuestas cada vez cierren más la salida de Grecia. Aplacemos el problema que hoy me viene mal resolverlo. A Grecia, solo le queda esperar que los acreedores asuman una parte importante de las pérdidas. No un simple retraso en el pago de las obligaciones.

Hasta llegar hasta este punto, el mensaje oficial generalizado es que la culpa la tienen los manirrotos de los griegos, que han vivido por encima de sus posibilidades. La conclusión sería cierta si no fuera porque el problema ya no es Grecia, sino todo un sistema financiero europeo irresponsable que ha prestado dinero a mansalva sin tener en cuenta criterios de riesgo básicos, al igual que hace unos años hicieron con el mercado inmobiliario. Con toda seguridad, espoleado por el dinero barato que les ha prestado el BCE desde que estallara la crisis, y que explica que si Grecia debía en 2007 una cifra equivalente al 105% de su PIB, el año pasado acabara con un endeudamiento  equivalente al 142% de su PIB. En mi modesta opinión, se les ha quitado la opción de salvarse por sí mismos.

Hoy en día los países europeos, y aquí generalizo, están atados de pies y manos. Han perdido la oportunidad de dirigir su propia política económica y dependen de los intereses globales del resto de sus socios y especialmente de sus entidades financieras.

Desde el inicio de la UE, somos muchos los que pensamos que una divisa común precisa de una autoridad económica común (presupuestaria y fiscal) y a ser posible también política. De un ente que dirija el destino común de los europeos. Pero llegar a ese punto si que lo considero imposible.

Antes de la implantación del euro, los Estados podían devaluar sus monedas y podían manejar  sus tipos de interés para atraer capitales, pero tras la unión monetaria esas políticas han desaparecido y ahora solo se lucha por salvar a un sistema financiero que sigue demostrando ser irresponsable.

Ahora a Grecia solo le queda aceptar todas las exigencias que les imponga la UE o el FMI y si no aceptan a ser abandonados a su suerte y expulsados del sistema Euro. La exigen tomar una medicina que no cura en ningún caso, si no que la seguirá matando. Alargamos su sufrimiento. Aumentar los impuestos hasta límites insospechados no es la solución. El problema es que detrás de ella, vamos todos los demás.

Realmente el interés surge para defender el sistema financiero que de caer Grecia sería arrastrado detrás de él. Y en especial, resultaría afectado el sector bancario alemán por el volumen de riesgos tomados.

Para finalizar, es curioso como todo esto se traslada al gran público. El pasado viernes por la mañana, en las tertulias radiofónicas de turno, un “experto” se atrevió a asegurar que los griegos tenían que “tragar”. Que no les queda otra. Seguro que no pensó seriamente en lo que decía porque igual lo de tragar se va a extender y visto como crece la prima de riesgo para nuestro país rozando ya casi los 300 puntos básicos, igual tragar, tragamos todos. En realidad, el problema de Grecia es el de todos. El problema de Grecia es el resultado de la imagen que hoy en día presenta Europa.

Grecia en ruinas?

Portugal: el dique que cede

Desde finales del año pasado, nuestra economía patria confiaba en que Portugal aguantara sin necesidad de intervención. Desde hace semanas, los mercados de deuda descontaban ya la intervención y anoche, se abrió un gran boquete en el dique. El primer ministro Sr. Sócrates ha dimitido al no conseguir que su parlamento le apoyara para sacar por cuarta vez su plan de estabilización.

Y ahora que? Si Portugal es intervenida, los mercados se lanzarán a descontar nuestra caída. Y nosotros, como todos los demás, nos hemos endeudado demasiado y ansiamos salir de la crisis subiendo el endeudamiento. Antes de ayer, la ministra Salgado en una emisora de radio, comentaba que del Fondo de ayuda en Europa, a España le toca entregar 83.000 MM pero que no pasaba nada porque solo había que poner en realidad 9.500 MM. A la pregunta de si los tenía, contestaba que no pasaba nada, que se emiten nuevos bonos y se cubría esa cifra. El cuento de nunca acabar. Las fábricas de servilletas pintadas con membretes de bonos hacen su agosto en demasiados países, incluido los Estados Unidos.

Bajo mi punto de vista, el problema de Europa parte desde su inicio. Unidad económica sin unidad política hace aguas por todos los lados en cuanto ha aparecido una gran tormenta. Al final, la falta de apoyo a las medidas dictadas desde Bruselas a Portugal, se inicia en partidos de la oposición a su gobierno en teoría la minoría. Unos pocos, dictan el camino a seguir a muchos. En nuestro país, lo hemos apreciado demasiadas veces en los últimos tiempos. Sistema imperfecto? La realidad es que los partidos llamados bisagra suelen mandar mucho más que los que ostentan el poder y dictan el futuro a la mayoría.

Veremos como se toman los mercados a partir de hoy la nueva situación. Pero no se auguran buenos tiempos a corto plazo. Hoy para desayunar, las agencias de rating que no respetan ni la nocturnidad, se apresuran a rebajar el rating de nuestra entidades financieras por su afectación a Portugal. Que nos esperará de menú para el almuerzo?