Razones para el optimismo

Comenzamos un nuevo año, momento de revisar en perspectiva el resultado del último ejercicio y preparar proyectos para el nuevo.

A semejanza de lo que ocurre en la mayoría de los mercados financieros regulados. Para que se produzcan subidas, el entorno o clima del momento ha de ser de rendición, de pesimismo, de reconocer que se tiene un problema, de ser consciente que se está enfermo y que hay que tomar medicinas o medidas para curarse.

En general, me parece que el clima de nuestra sociedad se encuentra en este momento. Posiblemente hemos pasado las Navidades más tristes de los últimos años y el desconsuelo se extiende por todos los rincones de nuestra sociedad. Todos hemos sido tocados por la crisis, directa o indirectamente, y a día de hoy, todos somos conscientes que tenemos un problema. Algo que no reconocíamos ampliamente hasta hace relativamente muy poco tiempo.

Por mi experiencia como asesor financiero independiente, en los mercados bursátiles, un clima similar de pesimismo suele ser anticipo de subidas largas y sostenidas. Poco a poco, dando pequeños pasos, no exentos de sustos, pero firmes. Por eso, en este inicio de ejercicio no puedo dejar de manifestar mi ilusión personal por haber visto casi seguro la parte más negativa de la crisis, sobre todo , porque al fin somos conscientes de la profundidad del problema. Somos conscientes que hay que trabajar muy duro para avanzar. Y este, siempre es el primer paso para poder solucionarlo.

En fin, solo quería hacerles partícipes de mi sensación a primera hora del primer día laborable de este nuevo año. En cualquier caso, feliz año para todos y que de una forma o de otra se cumplan todos los deseos o sueños que cada uno de nosotros albergamos.

Todo sigue igual

Pasa el tiempo, se suceden los meses y todo sigue igual … Las bolsas al alza en un movimiento lento y lateral que desquicia a muchos. Los mercados de renta fija descontando subidas de tipos de interés a corto plazo. Y las materias primas, desbocadas al alza ante el aumento de las necesidades de consumo a nivel mundial.

Entre medias, que si las nuestras cajas no están como se pensaba, a pesar de superar sistemáticamente sus stress test, que si sigue el riesgo de inflación, y que todo se soluciona emitiendo bonos. Hoy leo en la prensa diaria que si Sacyr emitirá casi 300 MM de €uros. No será la única empresa en sumarse a la moda del momento; ayer en un desayuno con amigos que si una gran entidad bancaria nacional emitirá bonos convertibles, pero nada, para colocarlos de 3.000 en 3.000 entre la gran base de sus clientes. Este último movimiento lo están realizando varias entidades en breve espacio de tiempo. A la vez que vemos como hoy las cuotas participativas de la CAM caen con fuerza ante las últimas noticias que sugieren una nacionalización en breve.

Hace un rato, Weber (Bundesbank) nos decía que “el error más grande es hacer al contribuyente nacional responsable de todos los riesgos bancarios y exportar esto al contribuyente europeo”. Todo sigue igual. Al final el que paga los excesos de unos pocos somos todos los demás.

Buen día para todos …

Portugal: el dique que cede

Desde finales del año pasado, nuestra economía patria confiaba en que Portugal aguantara sin necesidad de intervención. Desde hace semanas, los mercados de deuda descontaban ya la intervención y anoche, se abrió un gran boquete en el dique. El primer ministro Sr. Sócrates ha dimitido al no conseguir que su parlamento le apoyara para sacar por cuarta vez su plan de estabilización.

Y ahora que? Si Portugal es intervenida, los mercados se lanzarán a descontar nuestra caída. Y nosotros, como todos los demás, nos hemos endeudado demasiado y ansiamos salir de la crisis subiendo el endeudamiento. Antes de ayer, la ministra Salgado en una emisora de radio, comentaba que del Fondo de ayuda en Europa, a España le toca entregar 83.000 MM pero que no pasaba nada porque solo había que poner en realidad 9.500 MM. A la pregunta de si los tenía, contestaba que no pasaba nada, que se emiten nuevos bonos y se cubría esa cifra. El cuento de nunca acabar. Las fábricas de servilletas pintadas con membretes de bonos hacen su agosto en demasiados países, incluido los Estados Unidos.

Bajo mi punto de vista, el problema de Europa parte desde su inicio. Unidad económica sin unidad política hace aguas por todos los lados en cuanto ha aparecido una gran tormenta. Al final, la falta de apoyo a las medidas dictadas desde Bruselas a Portugal, se inicia en partidos de la oposición a su gobierno en teoría la minoría. Unos pocos, dictan el camino a seguir a muchos. En nuestro país, lo hemos apreciado demasiadas veces en los últimos tiempos. Sistema imperfecto? La realidad es que los partidos llamados bisagra suelen mandar mucho más que los que ostentan el poder y dictan el futuro a la mayoría.

Veremos como se toman los mercados a partir de hoy la nueva situación. Pero no se auguran buenos tiempos a corto plazo. Hoy para desayunar, las agencias de rating que no respetan ni la nocturnidad, se apresuran a rebajar el rating de nuestra entidades financieras por su afectación a Portugal. Que nos esperará de menú para el almuerzo?

Marta Dominguez … me suena a víctima

Hace alguna semana que vengo maquinando que la operación contra Marta Domínguez me suena a excusa para dejar de hablar de otros temas más importantes de nuestra sociedad actual. En un primer momento, ya lo comentaba en mis círculos más íntimos me sonaba a chivo expiatorio para desviar la atención general.

A mí me resulta sospechoso que después del lío mediático que se formó a todos los niveles, que a día de hoy no haya ningún detenido. Hace pocos días, se veía en la prensa imágenes de Manuel Pascua entrenando con normalidad. Ayer, Marta Domínguez compareció ante la prensa desmintiendo que en su casa se encontrara ninguna sustancia prohibida o que sea culpable de lo que se la ha acusado. En un primer momento, algunos medios hablaron de videos y pinchazos telefónicos para justificar la medida pero no se sabe nada más. Sale libre como el resto de los que parecían culpables.

Todo parece que se queda en agua de borrajas, pero dañando la imagen de una de nuestras deportistas de alto nivel. Y como decía ella misma, haciendo sufrir a todos los que la quieren. Por todo ello, a día de hoy, Marta Dominguez me suena a víctima.

Tras esta sensación, sale en estos momentos, la noticia de la aberración jurídica que supone ser a la vez, imputado y testigo. Eso sí, luego el tiempo traerá o quitará razones pero quizás sea demasiado tarde después de haber destrozado una trayectoria exitosa. En nuestro país, parece que tenemos por norma, derribar y luego le toca a la víctima justificar su inocencia.

 

“No hagan caso de lo que se dice estos dias …

ni siquiera de lo que diga yo mismo”.

Así acababa hace un par de días, una de las múltiples ruedas de prensa que ha dado en las últimas 48 horas el nuevo Director General del Real MadridJorge Valdano. Esta frase encaja como un guante en la comunicación de los datos económicos que están mostrando en los últimos meses todos los gobiernos del mundo.

Como ejemplo, ya empieza a tomarse a broma la publicación de datos en EE.UU.. En los últimos meses, la táctica es la siguiente. Sale el dato, normalmente, por encima de las previsiones esperadas. Todos nos podemos ilusionar con que el “brote verde” ya está aquí. Pero a la vez, con letra pequeña, se revisan a la baja y muy a la baja, los datos que creiamos ciertos del mes anterior. Nada es real, nada es lo que parece.

Si hace falta se cambia el sistema de contabilización o se eliminan temporalmente datos que no interesan. Total que la cifra oficial está más que maquillada. Al final, como todos hacen lo mismo, se ha creado escuela. Es una táctica ha aprendido todo el mundo, esencialmente los que más problemas tenían hace unos pocos meses (ya nadie se acuerda de los bancos). Quién se cree de verdad sus últimas cuentas?

Hemos llegado aquí, desde una crisis donde nadie se fiaba de nadie y para salir de ella, la solución global que se ha tomado es la de poner en marcha el famoso helicóptero y enchufar al sistema ingentes cantidades de dinero. Lo malo es que esas cantidades de dinero se respaldan con una emisión impresionante de Deuda que alguien tendrá que comprar y mantener, fiándose de los emisores. Volvemos a la confianza. Atención, por tanto, al curso de la Deuda y a la estabilidad de las divisas que posiblemente marcarán el curso de las Bolsas para los próximos meses. No podemos olvidar que la posible solución se ha tomado con la misma estructura mental que con la que se ha llegado al borde del colapso.

Ahora se habla banalmente de cambio de modelo. Éste no llegará hasta dentro de muchos años si realmente alguien se atreve a tomar las medidas necesarias hoy en día. Si no, se quedará solo en eso. Una idea de cambio de modelo.

En fin, no me hagaís mucho caso y ya me diréis lo que pensaís …